Edición julio martes, 29 de julio 2014

LP Tango - La Porteña Online

La Porteña Tango - La brújula loca de tu corazón

Please update your Flash Player to view content.
banner
Home Historias y testimonios Contáme una historia...
Contáme una historia...

partituras 10Anécdotas y curiosidades sobre hechos y protagonistas del tango. Por Roberto Selles

 

 

 

 

TANGO Y PIÑAS

Varios han sido los tangueros boxeadores. Recordamos a Celedonio Flores -que combatió como "Kid Cele"-, a Ernesto de la Cruz, a Cátulo Castillo, a Amadeo Mandarino, a Alcides Gandolfi Herrero, a Juan Carlos La Madrid y al contemporáneo Alfredo Carlino. Quizá se nos hayan escapado algunos nombres, pero éstos son suficientes para probar tal relación.

bardi y flia 2TIERRITA

La historia del tango "Tierrita" es una historia futbolística. "Tierrita" era Carlos Muttoni, arquero de Sportivo Barracas, club cuya comisión directiva integraba Agustín  Bardi, autor del tango de marras. ¿Por qué "Tierrita"? Porque cuando Muttoni veía avanzar al equipo contrario, se frotaba las manos con tierra, como para que la pelota no se le deslizara al atajarla.

SANGRE MALEVA

"Sangre maleva" pertenece en letra a Juan Velich y en música a Dante Tortonese. Cierta vez, en un bar de Boedo, Velich pudo oír un cantor que entonó el tango de autor desconocido "El batidor". Le salió al paso aclarándole: "Ese tango es mío; se titula "Sangre maleva"". A lo que el intérprete respondió: "¡Qué va a ser suyo! ¿Sabe cuánto hace que conozco yo ese tango..?"

ARGAÑARAZ

Francisco Argañaraz y Murguía fue el fundador de San Salvador de Jujuy, allá por 1593. Pero no creamos que a él alude el tango "Argañaraz" de Roberto  Firpo. No, esa página fue dedicada por su autor a cierta "casita", en la que tocaba, ubicada en la cortada Argañaraz, apenas una cuadra, que va entre las actuales Estado de Israel y Lavalleja, de Villa Crespo.

¡SIGA EL BAILE!

En 1945, aparecía el candombe montevideano "¡Siga el baile!", firmado por  Carlos Warren. Lo grabó, en ese año, la típica de Emilio Pellejero, y lo convirtió en éxito Alberto Castillo, en 1953. Lo que pocos saben es que se trata de un arreglo del tango "¡Siga el tango!", de Edgardo Donato, Warren y Francisco Bracatti, grabado por Ignacio Corsini en 1928.

HORA OFICIAL

Alguna vez narramos en esta misma sección que, en los inicios de nuestra radiofonía, la hora oficial era dada, en L.O.Y. (luego, Nacional y definitivamente, Belgrano), por Rosita Quiroga y Charlo: ella sostenía una sartén y él la golpeaba con un cucharón. Pero no dijimos que cierto día el golpe hizo caer la sartén... Vaya a saberse qué habrán pensado los oyentes; lo cierto es que ellos continuaron cantando, como si nada.

¿POR QUE ME DEJASTE?

En un reportaje, Rosita le refería a León Benarós: “Yo pienso que un cantor o una cancionista pueden cantar aunque tengan cien años. Pero imagínese que una mujer grande se ponga a cantar ahora Julián -ella lo consideraba su mayor éxito, es decir que se refería a sí misma-, con aquello de ‘¿Por qué me dejaste, mi lindo Julián?’ Es como para contestar: ‘¿Cómo no te va a dejar con esa cara de mondongo y esa panza?’”

PAGO

Azucena Maizani se inició en la radio en 1923. Fue por Cultura y los artistas recibían el pago en especies, es decir, con productos de los anunciantes, porque con esos productos las empresas abonaban la publicidad. Pasó el tiempo y en 1928, la cantante estaba ante los micrófonos de L.O.Y.; las cosas habían cambiado y el pago era ahora de ¡cien pesos por audición! Se convirtió así en la artista mejor paga de la radiofonía.

EL TRIO MAS MENTADO

En sus inicios, Azucena fue invitada, cierta vez, por otra cantante, Delia  Rodríguez, que cumplía años. A Delia la llamaban “La Ñatita”; como se sabe, Azucena era, casualmente, “La Ñata”, pero su apodo fue posterior. En mitad de la reunión, Delia anunció que haría dúo con Azucena. Cantaron una canción campera, “La tranquera”, acompañadas al piano por uno de los invitados, que se llamaba Enrique Delfino. ¡Flor de trío!

gardelMATEMATICAS

“Don Carlos, ¿no me compra el diario?”, le preguntó el canillita a Gardel. “Sí -respondió el cantor-, ¿cuántos te-nés?”. El chico, asombrado, confirmó: “Diez. Pero ¿por qué quiere saberlo?”. “¡Dá-melos todos, pibe -prosiguió el Morocho-, y tomá diez pesos!”. El chico, más asombrado aún, le dijo: “No, don Carlos, es un peso”. Y el Zorzal cerró el diálogo: “Tomá los diez, y mañana, en el colegio, decile a la maestra que te enseñe a contar”.

GANADOR 1

Cuando Guillermo del Ciancio presentó en el séptimo concurso organizado por Max Glucksmannnn, correspondiente a 1930, su tango “Giuseppe el zapatero”, recibió apenas el premio estímulo. No había ganado, pero tal premio consistía en una grabación nada menos que por Gardel. El Mudo lo llevó al disco el 1° de diciembre de ese año. ¡Fue mejor que haber sacado el primer premio!

GANADOR 2

Peor les fue, en el mismo certamen, a Agustín Bardi y José de la Vega, con “Madre hay una sola”. ¡Figuró en el número 146! Los autores, decepcionados, se olvidaron del tango. Pero durante el año siguiente intentaron probar suerte nuevamente y se lo llevaron a Gardel. “A ver qué opinás de este tango, Carlos”, le dijo Bardi. Gardel lo escuchó, leyó la letra y agregó: “¡Macanudo, viejo, te lo grabo!”. Lo grabó el 28 de mayo.

MODESTIA

Gardel comenzaba un ciclo radial y el locutor lo anunció con los mejores adjetivos: “es-tupendo”, “genial”, “in-superable” y otros por el estilo. Luego de la publicidad, el hombre fue iniciando cada boque con otra serie de elogios. Finalizada la audición, el cantor lo enfrentó con estas palabras: “Mirá, pibe. Nunca más me vuelvas a anunciar como hoy; yo soy Carlos Gardel a secas... y nombráme a los guitarristas”.

BIEN CON DIOS...

El viejo Ciriaco (Ciriaco Ortiz, padre del célebre Ciriaquito Ortiz)   tenía su boliche en Alvear 720 de la ciudad de Córdoba. También bandoneonista, don Ciriaco, so-lía tocar un tango suyo sin título cuando se acercaba la policía. Al oírlo, los timberos disparaban por el zaguán hacia el fondo de la casa. Con el tiempo y dado ese hábito tan repetido, los mismos jugadores bautizaron al tango. Lo titularon "El zaguán".

...Y CON EL DIABLO

Otro de los tangos del viejo Ciriaco es "¡La pucha que sale sangre!". Era el que tocaba cuando se armaba alguna gresca en su boliche, a fin de que acudieran los policías de ronda, y éstos -infaliblemente- caían a poner fin al barullo. Nadie se explicaba por qué ocurría así; luego de la muerte del viejo bandoneonista, se supo que era la clave para que los canas, al oírlo, intervinieran. Don Ciriaco quedaba bien con Dios y con el diablo.

mercedes simoneMERCEDES SOLA

El dúo era Rodríguez-Longo. Mercedes Simone, iba con ellos en sus giras, pero sólo como esposa de uno de los integrantes, Pablo Rodríguez. Un día, enfermó Longo y se formó, por necesidad, el dúo Rodríguez-Simone. El rubro terminó en Mercedes Simone acompañada por Pablo Rodríguez -que también se convirtió en representante de su señora- y otros guitarristas. Es que Mercedes ha sido la mayor voz femenina del tango.

¿QUIÉN ES ROSITA RODRÍGUEZ?

Mariano Villar Sáenz Peña -al que acompañó con su guitarra en una grabación- habló ante los directivos de la Victor para que le tomaran una prueba. Entonces, ella, Rosita Rodríguez, se presentó como Rosita Quiroga , es decir, con su apellido materno. "Si me bochaban, nadie iba a saber quién era Rosita Quiroga", contó con el tiempo. La aceptaron, fue célebre y nadie supo después quién era Rosita Rodríguez.

IMITADOR 1

Bogotá, 1936. Pepe Quintero, al que llamaban "El Jilguero de las Pampas" solía aparecer en los escenarios cantando tangos y canciones camperas argentinas. Lo extraño era que aparecía con el rostro cubierto. Más extraño aún resultaba oírlo presentarse ante el público: "Señoras y señores, mi nombre real no es Pepe Quintero. Pero no hace falta decir cuál es; he quedado con el rostro desfigurado a raíz del... ¡accidente de Medellín!"

IMITADOR 2

Rafaela, fines de los años 30. Cierto cantor andaba por los escenarios de esa ciudad santafesina y en determinado momento de la actuación, refería la historia de un célebre cantor que, de gira por allí, había tenido un hijo natural con una mujer de la zona. Seguidamente, anunciaba: "Querido público, ahora cantaré para todos ustedes 'El día que me quieras' de Le Pera y... ¡papá!"

CONFUSION

Remo Recagno no era nombre apropiado para un cantor de tango. El italiano radicado en Buenos Aires desde la niñez, que llevaba tal nombre así lo comprendió y cuando debutó en Radio del Pueblo, lo hizo con el seudónimo Alberto Román. El inconveniente fue que el conductor de la audición trastocó el apellido y lo presentó como Alberto Morán. Y así quedó, no más.

INSPIRACION EN VIDRIERA

Lito Bayardo andaba buscando el tema para versificar un tango que le había confiado Juan Rezzano. Caminaba por una calle rosarina cuando se detuvo frente a cierta ferretería. El tema estaba allí, en la vidriera. "¡Ya lo tengo; lo titularé "Duelo criollo"!", se dijo. Continuó su camino ideando este verso: "Mientras la luna serena...". Atrás quedaba la vidriera, en la que podían verse dos facones cruzados...

enrique delfinoRE FA SI

Madrugada de 1917. Una calle de Montevideo. A Enrique Delfino lo asaltó, de pronto, la inspiración. No traía papel y escribió la melodía en un afiche. Al día siguiente, sobre "su" afiche se veía otro. Comenzó a despegarlo. Como había campaña electoral y el "borrador" correspondía a cierto partido, lo interrumpió un policía, que pronto ayudó a seguir despegando; Delfino lo había convencido: "Comienza con las notas re, fa, si".

CAMINITO, LA BOCA Y OLTA

1924. Un café de Florida. Sentados a una mesa, Juan de Dios Filiberto y Gabino Coria Peñaloza. El músico que silba su último tango, “El grito”, y el poeta que toma las medidas de las frases musicales para los versos. Cuando Gabino volvió con la letra, el tango ya se titulaba “Caminito”. ¿Entonces -se preguntará usted- Filiberto no se inspiró en el Caminito boquense..? No. La verdad fue develada por el propio letrista...

Olta -decía Coria Peñaloza-, un bello pueblito de La Rioja. De allí era mi madre, pariente del general Peñaloza. Yo conocía bien Olta y fue un sendero de ese pueblo el que me inspiró el poema (...) A los dos o tres días Filiberto me mandó decir que estaba de acuerdo”.

¿Es que la curvilínea callecita que mostraba una vía, y nace en La Madrid y Garibaldi para agonizar en Pedro de Mendoza frente a la Vuelta de Rocha, no inspiró nada? Es verdad; el auténtico caminito del tango corre entre otras calles, Leovino Martínez y Libertad, en Olta. Lo que ocurrió fue que, por iniciativa de Quinquela Martín, la calleja de la vía muerta boquense fue oficializada como sitio de inspiración del tango durante el gobierno de Frondizi (1958-62). Pero he aquí que también fue oficializado el caminito de Olta, en 1970. Sí, es mentira lo del Caminito porteño. Pero vale la pena pasearse por él cualquier domingo.

COMO EN HAMELIN

1907. El trío integrado por Francisco Postiglione (violín), Juan Carlos Bazán (clarinete) y Roberto Firpo (piano) actuaba en el palermitano El Velódromo. Pero la gente prefería caer a lo de Hansen. Una noche, Bazán se puso a soplar una ya vieja y conocida llamada de clarinete a fin de atraer a la clientela que iba rumbo a lo de Hansen... Y El Velódromo se llenó desde entonces. Era la melodía que luego usó para su tango “La chiflada”.

CARTEL SALVADOR

“El esquinazo”, de Ángel Villoldo, hizo furor allá por 1903 en el Café Tarana. La clientela solía acompañar los golpecitos del segundo compás golpeando manos o pies. Pronto, fue con las cucharitas en las tazas y finalmente con sillas, copas, platos... El dueño decidió exhibir un cartelito salvador: “Terminantemente prohibida la ejecución del tango ‘El esquinazo’. Se ruega prudencia en tal sentido. El propietario”.

TÍTULO

“¡Lindo tango!”, le dijo Felicia Ilarregui a Enrique Saborido, que estaba tocando en el piano una nueva composición, mientras ella la bailaba con su esposo, el sainetero y letrista de tangos Carlos Mauricio Pacheco. “¿Cómo lo ha titulado?”, preguntó en la siguiente vuelta. “No lo he titulado aún -respondió el autor-. Sea usted la madrina... ¡y que se llame ‘Felicia’!”. Corrían los días de 1907. Desde entonces, “Felicia” es un clásico.

ÉXITO

En 1929, Edgardo Donato le acercaba un nuevo tango a María Luisa Carnelli, que firmó sus letras como “Luis Mario”. Tenía que ser un tango publicitario para cierta firma de sanitarios que les pagaría ¡quinientos pesos! Un mal entendido entre Donato y el empresario, y ¡chau tango y quinientos mangos! Aún así, María Luisa volvió a versificarlo y lo tituló “Se va la vida”. En labios de la Maizani, fue un éxito, aquí y e n España.

valentino 5“EL” BAILARÍN

En 1913, Rodolfo Valentino se embarcó, en el vapor Cleveland rumbo a los Estados Unidos y a la fama. Alex Salm, un amigo de Brooklyn, le enseñó a bailar el tango, que él exhibió, primeramente, en el lujoso cabaret Maxim’s, como bailarín de alquiler, y luego, gloriosamente, en el cine. Se convirtió, así, en el prototipo de bailarín de tango en el exterior. Durante décadas, allí, el bailarín de tango no fue nadie más que Valentino.

CAFÉ CON LECHE

Recién llegado a Estados Unidos, Rodolfo Valentino trababa amistad con Casimiro Aín, que andaba dibujando cortes por esos pagos. Contaba El Vasquito en un reportaje: “Valentino frecuentaba la pensión de latinos bohemios donde yo vivía y andaba siempre pechando para el café con leche. Me parece verlo, todo mal vestido y con cara de hambre”. Con el tiempo, se convertía en el latin lover del cine mudo y le sobraban los dólares.

VASCAS HUBO MUCHAS

Cualquier tanguero sabrá que existió una antigua milonguera, propietaria de cierta célebre “casita”, ubicada en Carlos Calvo 2721, que se llamaba María la Vasca. Entre tanto, cualquier tanguero, pero montevideano, sabe asimismo que María la Vasca era dueña de una”casita” en Colonia 1988. ¿En qué quedamos? Bien, nuestra María la Vasca se llamaba María Rangolla y la oriental, María Iscúa. Después dicen que la casualidad no existe...

¡QUÉ CALLECITA!

Sigamos con la vecina orilla. Allí, Víctor Soliño y Roberto Fontaina le decían a su compatriota Garufa: “Tu vieja dice que sos un bandido,/ porque supo que te vieron,/ la otra noche, en la calle San José”. Cuando ese tango cruzó el “charco”, la calle San José fue reemplazada por “el Parque Japonés”. Era lógico; nuestra San José no tiene nada de particular; en cambio, en la montevideana San José se alineaban los prostíbulos.

REPETICIONES

Todo el mundo sabe que a Ignacio Corsini lo llamaban “El Caballero Cantor”. Sin embargo, anteriormente le habían aplicado ese nombre a Armando Tagini, que, además de letrista y compositor, fue cantor. Cuando éste se retiró del canto, Corsini le pidió permiso para usarlo, ya que así estaba llamándolo su público. También a Armando Moreno le decían “El Cantor de las Novias”, nombre con el que ya había sido identificado Charlo.

TÍTULO ENIGMÁTICO

En Montevideo y poco después de su fallecimiento, Ediciones Musicales Terpsícore le publicaba a Eduardo Arolas un tango de título enigmático: “Ouistiti”. ¿Qué significa semejante palabra? Nos fue fácil deducirlo al contemplar la ilustración de la carátula de esa partitura. Allí se ve a una dama acompañada por un mono tití. Era obvio, el título estaba en un mal escrito francés y debió haber sido “Où est titi?” (¿Dónde está el tití?).

NOMADISMO

gardel y azucena 2Los domicilios de Gardel no fueron pocos. Cuando arribó al país junto a su madre, ambos se alojaron en  Uruguay 162. Luego, irían habitando diversas viviendas en Corrientes 1553, Corrientes 1714, Valentín Gómez casi Laprida, Rodríguez Peña 451, Suipacha 148, Rincón 137 y finalmente, Jean Jaures 735. En cambio, no llegó a morar en la de Pablo Podestá 1421, en el montevideano barrio de Carrasco; la muerte se lo impidió.

MODESTIA

Néstor Feria nació en 1894 (en Bolívar, entonces perteneciente a Florida y hoy a Canelones, Uruguay) y falleció aquí el 26 de setiembre de 1948. Nos dejó una página inmortal, la milonga “En blanco y negro”, con letra de Fernán Silva Valdés. Gardel dijo que nadie había como él para las canciones criollas. La modestia del Zorzal nos confirma que Feria fue uno de los grandes. Y es cierto; basta con oírlo.

LOS COSOS DE FRANCIA

Cuando Alfredo Bigeschi escribió la letra de “Tango argentino” de Juan Maglio “Pacho”, uno de los versos rezaba: “Qué quieren aquellos, los cosos de Francia”. Gardel, antes de grabarlo, habló con el letrista: “Mirá, Alfredo, si yo canto ese verso en París y lo escucha algún francés que sepa castellano, me mata. Así que voy a decir «Qué quieren aquellos jaileifes del centro». ¿Qué te parece..?”. Y quedó así, no más.


Fotografías: (De arriba hacia abajo)Mercedes Simone, Enrique Delfino, Rodolfo Valentino, y Carlos Gardel con Azucena Maizani

 
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter