Edición noviembre sábado, 01 de noviembre 2014

LP Tango - La Porteña Online

La Porteña Tango - La brújula loca de tu corazón

Please update your Flash Player to view content.
banner
Home Personajes Ranko Fujisawa
Ranko Fujisawa

Tango "en el lago de las glicinas"

ranko-fujisawaEntre los cantantes japoneses que fueron atraídos por el tango merece un capítulo muy especial Ranko Fujisawa, a quien conocí la tarde del 12 de febrero de 1980, en el café “Ten Roses” de Tokio. Durante aquel encuentro, mientras tomábamos el té, Ranko me dijo que ése habría de ser el primer reportaje que un argentino le hacía en su país.

 

Nacida con un nombre que en japonés significa “flor de orquídea en el lago de las glicinas”, se dedicó al estudio de canto y piano hasta los 18 años, ya que sus padres querían que fuese cantante lírica.

Durante la guerra tuvo que huir con su familia a Manchuria y, a su regreso, una vez firmada la paz, los Fujisawa debieron afrontar tiempos difíciles, de verdadera miseria.

«Comencé entonces a trabajar en un club americano, donde cantaba clásico, pero lo que ganaba apenas me alcanzaba para comer. De modo que empecé a incursionar en otros géneros musicales: canciones populares japonesas, jazz y algunos temas hawaianos. Al cumplir 24 años ya había incluido en mi repertorio algunas melodías de tangos europeos. Pero recién fui ganada por el tango argentino cuando escuché por primera vez “La cumparsita”, interpretada por la Orquesta Típica Tokio. Después de sentir una profunda emoción, decidí que debía cantar esa música».

Ranko se vinculó entonces con Masahico Takayama, un importante coleccionista de tangos y autor de dos libros sobre el tema, quien le hizo escuchar discos de Azucena Maizani, Mercedes Simone, Ada Falcón, Libertad Lamarque, Hugo del Carril y Carlos Gardel.

«Para poder lograr la verdadera entonación del tango argentino estudié, en un principio, con Jorge Minoru Matoba, un especialista en música latinoamericana y sobre todo en tango.»

En esos tiempos, en los que canta en una orquesta que incluye en su repertorio, preferentemente, melodías europeas, Ranko se casa con Shimpei Hayakawa, director de la Orquesta Típica Tokio, quien no tardará en incorporarla en su orquesta para que cante tangos en castellano.

“El primer tango que canté fue Caminito -según me dijo- acompañada por la orquesta que dirigía mi esposo, en 1948, a bordo de una fragata argentina.”

En 1950 Ranko debutó con la Orquesta Típica Tokio en el club “Ciro”, en Ginza, y un año después hizo su primera grabación para el sello Victor-Japón.

ranko 6Cuando le pregunté sobre su viaje a Buenos Aires, Ranko me respondió: «Viajé por primera vez a la Argentina a mediados de agosto de 1953. Iba acompañada de mi esposo, como simple turista, y pensaba quedarme apenas un par de días, ya que Buenos Aires era una escala más de un recorrido que abarcaba Hawaii, Estados Unidos, México y otros países. Pero mi estada se prolongó dos meses, en gran parte por obra del azar: en el aeropuerto de Ezeiza me estaba esperando el señor Landi, director de la emisora radial de onda corta SIRA, quien me había escuchado cantar en transmisiones de radios japonesas. Me sugirió que me presentase ante el público porteño; insistió tanto que, finalmente, me convenció y consiguió que debutara, acompañada por Aníbal Troilo y Roberto Grela, en el teatro Discépolo. A esa función asintió el presidente de la república, Juan Domingo Perón, y los temas que más me aplaudieron fueron Sur, Yira Yira y Una lágrima tuya.»

Aquella noche Troilo le dio la bienvenida con palabras que, aún hoy, conmueven a Ranko.

Esa exitosa actuación despertó tal interés que varias radios porteñas se disputaron la contratación de Ranko. Finalmente, el director de Radio Splendid logró que la cantante japonesa actuara en dicha emisora durante todo un mes.

«Canté con el acompañamiento de la orquesta estable de la radio, dirigida por Víctor Buchino, y regresé al Japón con un nuevo contrato por dos meses más, para el año siguiente. En 1954 volví a cantar en Splendid, acompañada por la misma orquesta. Pero en esa oportunidad, también me presenté en el Teatro Nacional, en varios clubes y en un show de Canal 7. Ese mismo año grabé en Buenos Aires para el sello T.K., Nostalgias, Mama, yo quiero un novio, La morocha y otros temas en los que me acompañó la orquesta de Troilo, aunque sin la presencia del maestro.»

Ranko viajó por tercera vez a la Argentina en 1956, ocasión en la que estrenó Recuerdos de Buenos Aires, un tema de Enrique Cadícamo con música de Shimpei Hayakawa, su esposo. También en 1956 editó, en Japón, una obra autobiográfica titulada “Una extranjera en el tango”.

«Mi última visita a su país -me dijo- fue en 1964. En esa oportunidad, actué con la Orquesta Típica Tokio, dirigida por mi esposo. Cantaban además Ikuo Abo y Hideko Auki. Recorrimos también otros países sudamericanos en una gira que duró 10 meses. Después seguí cantando en mi patria hasta que, en 1970, me retiré definitivamente de la vida artística. Eso no quiere decir que me haya olvidado del tango: lo canto en reuniones de amigos o, a veces, sola, en casa. Quien ha sentido correr por sus venas ese ritmo apasionante no puede olvidarlo jamás.»

Así terminó mi reportaje a Ranko en el café “Ten Roses”.

Tiempo después,  en febrero de 1981, tuve el placer de verla actuar: fue cuando hizo su reaparición ante el público japonés acompañada  por el maestro Horacio Salgán. En junio de ese mismo año volvimos a encontrarnos, pero esta vez en Buenos Aires. Y fue con una cena que lo festejamos.

La Orquesta Típica Tokio se disolvió en 1971 y su director, Shimpei Hayakawa, falleció en 1984.

Ranko dio su último recital el 6 de septiembre de 1991. Desde entonces, vive en la ciudad de Nagaoka, distante 300 km de Tokio.

 

Luis Alposta

 

 

N de la R: En la fotografía Ranko Fujisawa con el autor de este artículo, Dr. Luis Alposta.

 
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter