Edición septiembre lunes, 22 de septiembre 2014

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La verdad de Medellín

A 75 años de la muerte de Gardel

gardel en techo 2 copyRodolfo Omar Zatti publicó varios libros sobre Carlos Gardel y viajó a Bogotá y a Medellín, donde se produjo la tragedia en que perdieron la vida el cantor y otras dieciséis personas, el 24 de junio de 1935. Allí habló y consultó con investigadores, expertos y testigos, algunos de ellos presentes la tarde fatídica, y escuchó de cerca los testimonios más diversos. Entre todas las versiones que circularon desde el accidente, algunas fantasiosas e inverosímiles, el autor de esta nota se pronuncia por una de ellas: la teoría de que un "error humano" (en este caso una riesgosa maniobra premeditada) provocó la catástrofe.

 

Después de haber estado hace muy poco tiempo en Colombia y recorrer expresamente las últimas ciudades que transitó Gardel en su última gira, Bogotá y Medellín, es ésta última la que nos ofrece todavía el interrogante del por qué de tan inexplicable accidente que le costó la vida al Zorzal y a parte de su comitiva

En primera instancia hemos observado en las publicaciones de la época el gran despliegue publicitario que se había desatado entre la compañía SCADTA, de capitales alemanes, y la otra compañía, netamente colombiana, SACO, que bajo la dirección de Ernesto Samper Mendoza había ampliado su flota con dos trimotores marca Ford.

samperSamper Mendoza, el piloto colombiano que causó la tragedia aérea, había traído estos dos aviones a Colombia desde los Estados Unidos, poniendo fin a la hegemonía alemana en el transporte aéreo, y tenía el apoyo estadounidense en su expansión, contando con los dos aviones, personal técnico y pilotos de esa procedencia.

Ahora bien, para ubicarnos y descubrir cómo fue germinando la tragedia, debemos repasar el itinerario artístico que venía realizando el cantor. Gardel ingresa a Colombia por la ciudad de Barranquilla el mismo día que los trimotores Ford (F-31 y F-32) hacen su arribo al país (¿casualidad o destino?).

Luego de actuar en Puerto Rico, Venezuela, Curazao y Aruba generando gran fervor popular en esas tierras, Gardel canta en Barranquilla y en Cartagena, toma pasaje en la SCADTA con destino a Medellín para viajar luego a Bogotá.

Cabe destacar que las presentaciones de Gardel en todas estas ciudades centroamericanas adquieren dimensiones que nunca hasta entonces había logrado un cantante y artista popular. En Puerto Rico lo recibió en su residencia gubernamental el gobernador estadounidense Wlanton Winship y en Venezuela su presidente, el dictador Juan Vicente Gómez.

Gardel viaja entonces a Bogotá en la compañía aérea alemana SCADTA y al llegar diez mil personas le tributan un recibimiento inolvidable en el aeródromo de Techo (donde hoy se encuentra un gran parque de diversiones) invadiendo la pista. Actúa en diversos lugares con el éxito acostumbrado quedándose diez días en Bogotá, hasta el 24 de junio de 1935.

Debe viajar desde allí a Cali para continuar su itinerario artístico, que seguiría después rumbo a Panamá, Cuba y México. Es entonces que aprovechando la popularidad de Gardel y buscando la promoción que le acercaría tenerlo como pasajero de la compañía SACO, Samper le ofrece a Gardel y sus acompañantes trasladarlos hasta su próximo destino ofreciéndole alguna ventaja económica y de comodidad en cuanto a los horarios, consiguiendo desplazar a la SCADTA, que hasta ese momento había llevado al cantor en sus viajes aéreos por Centroamérica, y reafirmando en este episodio la gran competencia comercial entre las dos empresas aéreas.

gardel en techo 4Desde Bogotá a Cali, el avión F-31 debe hacer escala en Medellín piloteado por un comandante estadounidense, Stanley Harvey, y desde allí tomrá el control del mismo Ernesto Samper Mendoza, su piloto y mayor accionista, para llevar a Gardel hasta Cali, logrando el efecto promocional que había buscado.

Samper tenía con el piloto alemán de la SCADTA, Hans Ulrich Thom, una gran rivalidad, acrecentada en las últimas semanas a raíz de algunos hechos.

Según los testimonios, hacía pocos días que el alemán durante un despegue y en ocasión de llevar como pasaje a una conocida figura del quehacer colombiano, le habría efectuado un vuelo de aproximación “provocando” a Samper, que también estaba por partir con su avión.

Aprovechando en la tarde fatídica de Medellín que Thorm se encontraba en un extremo de la pista próximo a partir hacia Bogotá, no encuentra Samper mejor oportunidad (y con el ego acrecentado por llevar a Carlos Gardel) que devolverle el vuelo rasante por sobre el Manizales de la SCADTA, para mostrarle “su carga” a Thorm.

the evening star medellinDebo detenerme aquí para cimentar mi afirmación. Estando en Colombia, en algunas reuniones que tuve con personas de cierta representatividad, se habló del vuelo rasante de Samper Mendoza, hecho que se ocultó oportunamente por la intervención del presidente colombiano Alfonso López, a través de comunicados (que tengo en mi poder) cuando arreciaban en ese país las acusaciones contra el piloto y sus improcedentes comportamientos como profesional aeronáutico.

Para fundamentar las apreciaciones vertidas y remitiéndome al plano original de la Comisión Investigadora del accidente que costó la vida a Gardel observamos el trayecto en carreteo y el desvío del trimotor F-31 en que viajaba Gardel. A nuestro entender, este desvío hacia la izquierda se produce para ganar ángulo y acometer en su trayectoria hacia el “Manizales” para efectuar un vuelo rasante sobre este en el despegue.

No hay que olvidar que el trimotor F-31 de la SACO salió con viento de cola, contraviniendo una de las leyes fundamentales de la aeronavegación. ¿Por qué lo hace de esta manera?, porque de otra forma el ángulo hacia el otro avión ha bría sido dificultoso. Esto pude observarlo personalmente dentro de la pista del aeropuerto, hoy llamado “Olaya Herrera”.

gardel en techo 3 copyDebemos también aclarar que el avión de Gardel venía con el pasaje y peso casi al límite, y habiendo sido piloteado este avión hasta el momento desde los Estados Unidos por Harvey solamente con algún personal técnico y sin conocer la reacción del trimotor Ford con peso completo, a Samper le resultaría harto difícil la maniobra. Es por esa razón que al hacer el giro hacia el “Manizales” durante el carreteo no logra a estabilizar la nave, alcanzando en su despegue una altura de solo noventa centímetros aproximadamente antes del impacto. Nunca pudo levantar del suelo su rueda de cola.

Observando y analizando el plano oficial, veremos la evidencia del desvío premeditado y su posterior impacto, desvirtuando el fallo judicial que atribuyó el accidente a un viento súbito y cruzado que, a nuestro entender, por sí solo, no habría desviado la trayectoria del avión de su ruta normal.

Los testigos presenciales, según señalaron, no sintieron aquella tarde un viento de tal magnitud que pudiera desviar a la aeronave, que finalmente se estrelló en su despegue contra el SCADTA, provocando la catástrofe.

Rodolfo Omar Zatti

Fotografías tomadas en el aeropuerto de Techo (Bogotá) la tarde fatídica del 24 de junio de 1935, poco antes de partir el avión F-31 hacia la escala de Medellín  Puede verse al piloto colombiano Samper Mendoza, a Gardel con el empresario Nicolás Díaz y al cantor con una dama de sociedad colombiana.

 
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